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sábado, 14 de julio de 2012

Catástrofes y seguros


     Escribimos esta breve entrada para reflexionar sobre los riesgos que corremos en este viaje. Por muy preparados que vayamos, por muy estudiada que esté la ruta, por muy avanzado que sea el país que visitemos... nada escapa a la furia de la naturaleza, especialmente cuando ésta llega bajo el nombre de "monzón". Ya hablamos en un post anterior sobre los peligros que día a día acechan al archipiélago japonés, aunque me temo que aún no somos realmente conscientes de ello.

     Esta mañana nos hemos levantado con la noticia de que unas lluvias torrenciales han arrebatado la vida a 20 personas en el Kyushu, y unas 230.000 han tenido que ser evacuadas. Si no hubiéramos estudiado con detenimiento los climogramas de la zona antes de fijar las fechas de nuestra aventura, casi con toda seguridad nosotros hubiéramos sufrido en nuestras carnes las consecuencias de este catastrófico fenómeno. Reproducimos la noticia aparecida en El País:

     "Las autoridades han ordenado la evacuación de unas 230.000 personas en cuatro provincias del sur de Japón ante las lluvias torrenciales que golpean la región desde hace varios días, y que han dejado ya 20 muertos y ocho desaparecidos, informó este sábado la agencia Kyodo.

    >>Las ordenes de evacuación afectan a las provincias de Fukuoka, Oita, Saga y Kumamoto en la isla meridional de Kyushu, donde persisten las tormentas y se han desbordado varios ríos.

    >>La Agencia Meteorológica de Japón ha señalado que la intensidad de estas lluvias ha alcanzado niveles "sin precedentes" en esta isla.

    >>En Fukuoka, donde se ha pedido la evacuación de 180.000 personas y se han registrado en algunos puntos 110 milímetros de precipitaciones en solo una hora esta mañana, tres personas quedaron sepultadas por corrimientos de tierra, de las cuales dos pudieron ser rescatadas, mientras que la tercera, una mujer de 83 años, permanece desaparecida.

   >>La policía entre tanto prosigue la búsqueda de otras siete personas desaparecidas en las provincias de Oita y Kumamoto.

   >>Es en esta última donde las lluvias han dejado más víctimas, ya que al menos 18 personas han perdido allí la vida por desprendimientos de tierra o al derrumbarse sus viviendas a causa de las fuertes precipitaciones.

   >>Debido a las lluvias, la agencia meteorológica mantiene la alerta máxima en seis provincias del sur de Japón (Fukuoka, Oita, Saga, Kumamoto, Nagasaki y Hiroshima) y el nivel de alerta amarilla en más de 30 del sur, centro y norte del país".



 



     La desgraciada noticia nos ha animado a hacer algo que ya llevábamos demasiado tiempo dejando pasar: contratar un buen seguro de viaje multiaventura que además ha salido bastante barato (99 € al año con cobertura mundial). Por si alguno de vosotros está interesado (aún no podemos dar garantías de su eficacia, obviamente), os dejamos el enlace del Seguro Aventura Plus. ¡Esperemos no tener que hacer uso de él!


miércoles, 20 de junio de 2012

¿Tenéis ya el hotel reservado?

    

Cuando comentamos nuestro viaje, la gente nos hace todo tipo de preguntas, algunas realmente divertidas. La última fue que cómo íbamos a ir hasta Japón, si en autobús o en tren... Lapsus mentales aparte, lo más normal es que nos pregunten qué vamos a hacer con el equipaje, si vamos a ir todo el viaje con una mochila, que cómo nos vamos a entender con los demás, que por qué llevamos nuestra bicis pudiendo comprar una allá o si ya tenemos reservados los hoteles.

    Algunas preguntas son más fáciles de responder que otras. En primer lugar, no vamos en tren sino en avión por motivos evidentes...En cuanto al equipaje, nuestras bicicletas ya están preparadas para hacer viajes largos, lo que significa que les hemos hecho pequeños arreglos para poder colocar alforjas (sí, como a los burros) en la rueda trasera, montadas sobre un transportín o portabultos, que es donde va a ir el "grueso" de nuestro equipaje (aunque ya mostraremos más adelante qué es exactamente lo que vamos a arrastrar por las carreteras japonesas). Además, la bici de Ainhoa puede llevar una bolsa de manillar, impermeable 100% como las alforjas, que es súper práctica para tener a mano las cosas más necesarias en ruta. Aparte, colocaremos un par más de portabidones en la horquilla delantera y de aquí a que nos marchemos igual cae de regalo un manillar de mariposa parecido al de la imagen.

Manillar de Mariposa visto en Rodadas

    Nos llevamos nuestras bicis por dos razones fundamentales. La primera es porque no sólo ya viene incluido en el billete, por lo que no fue necesario pagar una tasa, y en lugar de pagar una sobrecarga, Qatar Airlines te permite facturar 10 kg más. Y la segunda, ¡porque son nuestras! Es decir, que ya sabemos cómo van a responder, ya les hemos hecho todo tipo de arreglos para poder llevar bultos, y llevamos todos los repuestos necesarios para este modelo en concreto.

Figurita hiperrealista de Takeshi Kitano, vista aquí.
    "Ah, y... ¿en Japón se habla inglés?" Sí, como en España. Es decir, todos más o menos lo conocen, lo han estudiado, pero tienen un acento horrible (lo cual no deja de ser bueno, porque a un nativo de Liverpool no se le entiende mejor) y la mayoría tiene serios problemas para comunicarse. Nosotros chapurreamos algunas palabras y frases sencillas en japonés, conocimiento lingüístico que tenemos esperanza de incrementar gracias a las lecciones intensivas a las que nos vamos a someter en julio por medio de tres vías:

    a) Profesor particularísimo: el hermano de Gabriel, David, lleva más de 8 años estudiando el idioma.
    b) Método post-it: o lo que es lo mismo, papelitos amarillos hasta en el cuarto de baño.
   c) Ciclo de cine japones: Akira Kurosawa, Hayao Mizayaki, Takeshi Kitano (que además de ser el "chino" de Humor Amarillo, es un grandísimo artista, director de cine, escritor, poeta y actor).






    En realidad, la necesidad real de aprendizaje se limita a, por ejemplo, saber interpretar las señales de tráfico que veamos, letreros de las tiendas, envoltorios de comida donde no haya dibujito o no se vea lo que hay dentro o en las cartas de bares y restaurantes. El hecho de querer aprender algo más no viene de la necesidad sino del respeto hacia un pueblo encantador y del que esperamos absorber cuanto sea posible. Si no es en japonés, en inglés. Y si no, por señas. Para viajes por lugares "exóticos" existen los dicciodedos, donde en lugar de palabras aparecen dibujos y números. Lo de los números también es importante porque en Japón no sirve indicar el número 3, por ejemplo, con los dedos de una mano. Si lo hacemos levantando los dedos centrales, sujetándonos el meñique con el pulgar, probablemente nos entiendan que nos referimos al número 2. Como bien decía Luis Frois, Japón es el mundo alrevés. Allí lo que cuenta son los dedos que escondes. En la imagen lo veremos mejor.

Manera de contar con los dedos en Japón. Visto aquí.


    Estas preguntas eran las sencillas. Ahora vayamos al tema más complejo de explicar: el alojamiento. Normalmente, cuando alguien quiere ir a Japón, va a su agencia de viajes y allí le preparan un pack con una ruta turísticamente interesante, con una serie de hoteles y con un régimen de comidas predeterminado. Los que se sienten aventureros, cogen el billete por su cuenta, se trazan su ruta particular, se dejan el dinero en el carísimo transporte público japonés, y se alojan en hoteles, hostales, albergues juveniles o templos budistas. Los más osados cargan con tienda de campaña y saco de dormir, y pueden acabar durmiendo en un cámping, en un centro comercial, en un banco de un parque o en un Mc Donalds (y no es una exageración ni un recurso literario, ¡que los ha habido así!).

Es posible alojarse en un templo budista, aunque no son precisamente económicos. Si pinchas aquí, te lleva a la página donde se aloja la foto, y que cuenta cómo fue la experiencia (en inglés).


     Nosotros también cargamos con tienda de campaña y sacos de dormir, y seguramente algún día veremos amanecer desde un cámping o desde una cuneta, pero nuestra idea es exprimir Japón disfrutando de la hospitalidad, historias y consejos que nos puedan ofrecer las gentes que mejor lo conocen. Existen varias páginas en Internet que sirven como redes de hospitalidad. En ellas, ofreces o te ofrecen un lugar donde dormir, donde cenar, un paseo por la ciudad o diversas actividades a cambio de un precio no monetario generalmente, pero siempre regido por el sentido común: si te vas a quedar a dormir en casa de alguien, qué menos que comprar algo de comida y bebida y cocinar para tu anfitrión. La idea no es conseguir alojamiento gratis, sino vivir una experiencia única con gente a la que acabas de conocer. Estas redes funcionan a nivel mundial, e inscribirse en ellas es gratuito.

     Empezaremos hablando de CouchSurfing,  que cuenta con un millón y medio de usuarios repartidos por todos los países del mundo. Además de ser nuestro principal método de búsqueda de anfitriones, tiene un fuerte valor sentimental para nosotros: nos conocimos a través de esta página, en un viaje que se organizó para ir a Santander, a aprender a hacer surf. Aunque hay quien la usa como página de contactos o para buscar amigos para irse de fiesta, las experiencias que nosotros hemos tenido alojando y visitando gente han sido muy positivas. Funciona por un sistema de referencias que no pueden ser borradas por quien las recibe, y cuenta con varios supervisores por región que vigilan que no haya nadie cometiendo excesos. Son los guardianes de lo que ellos llaman "el espíritu de CouchSurfing". Hay una aclaración que nos gustaría hacer desde aquí: se comenta en muchos foros de CS que los japoneses no son buenos anfitriones, que exigen que pagues tus gastos o te cobran la estancia en sus hogares. Se quejan de que no encuentran a nadie que los aloje gratis. Nosotros hemos contactado ya con unas 15 personas, y de todas ellas, sólo una nos ha dicho que ella normalmente cobra por estancia porque sólo aloja de manera gratuita a amigos de amigos. No tenemos ningún derecho a exigir nada a una persona que voluntariamente acoge en su casa, en su hogar, a personas extrañas.

Mapa de anfitriones de Couch Surfing


    Otra página casi igual de famosa que CouchSurfing es Hospitality Club. Algo más engorrosa y no tan secilla de manejar como Couchsurfing, tiene la ventaja de que hay más gente de Japón inscrita en ella que en CS. ¡Es tan liosa que aún no sabemos cómo subir una foto de perfil!

    Existe una página destinada a favorecer la hospitalidad entre viajeros que se desplazan en bicicleta. Se llama Warmshowers, y aunque es cierto que en las regiones que vamos a visitar hay pocos anfitriones, éstos están más preparados para recibir viajeros en bici, conocen mejor nuestras necesidades, pueden recomendarte rutas y posiblemente tengan alguna herramienta o recambio para hacer un apaño de urgencia. 

    Aparte de éstas, que no son las únicas páginas de este estilo, aunque sí las más comunes, existen otras páginas como Airbnb o Wimdu donde conseguir alojamiento económico en casas particulares, a partir de una noche y con un amplísimo abanico de precios y posibilidades.

     Así que, además del entrenamiento para el viaje, el cursillo acelerado de japonés y que a Ainhoa se le ha ocurrido aprovechar estos días para sacarse el carnet de conducir, habrá que aprender a bailar unas sevillanas y hacer una buena tortilla de patata para no defraudar a nuestros anfitriones.

viernes, 11 de mayo de 2012

Osaka - Kagoshima... ¡en Ferry!

     Llevábamos tiempo con la idea de coger un vuelo desde Osaka hasta Kagoshima para empezar nuestra odisea. Parecía ser la mejor opción: un vuelo de apenas 1 hora para luego simplemente recorrer los 50km que separan el aeropuerto de la ciudad de Kagoshima. Además tenía a su favor que comprando los billetes con suficiente antelación se consiguen mejores precios. Las compañías japonesas JAL y ANA, suelen poner precios por rangos de días de antelacion: 55 dias, 45 dias, 30 dias, etc...Tocaba ser pacientes.

     El problema era que llegaríamos al aeropuerto de Kansai (sur de Osaka) sobre las 17:30 y desde ahí tendríamos que desplazarnos unos 70km hasta el aeropuerto de Itami (norte de Osaka) para coger un vuelo al día siguiente sobre las 8 de la mañana. Eso conlleva montar las bicis en Kansai, buscarnos la vida para hacer todos esos km a esas horas de la tarde, con el sentido de circulación contrario al habitual y todo ello despues de más de 20 horas de avión. Madrugón al día siguiente, volver a desmontar las bicis, empaquetar bártulos y rezar para que nos dejaran subirlas al avión sin pegas ni sobrecargos.

     Por fin, mirando en la página de Japan Guide nos encontramos con un mapa de rutas de ferries. Todo mucho más sencillo y con un precio más o menos similar al del billete de avión con antelación: ¥12,700 al cambio unos 120€. El ferry sale desde el puerto sur de Osaka y llega hasta el puerto de Shibushi (unos 70 km al este de Kagoshima). El barco parte a las 17:55 y llegaríamos a las 8:55 del día siguiente tras 15 horas en la mar. Esto nos permite poder visitar tranquilamente la zona sur de Osaka donde están gran parte de los monumentos, ya que solamente tendríamos que recorrer 40 km de Kansai hasta el puerto, en lugar de los 70 en caso de coger el avión.

Líneas de ferry


     Por otra parte creemos que descansaremos mejor de tan largo viaje a bordo de un ferry donde podremos dar paseos, estirar las piernas, admirar las estrellas y tratar de relajarnos. El ferry tiene bastantes opciones para elegir camarote, pero nosotros cogeremos la tarifa más básica: es decir, dormir en el suelo con almohada, colchoneta y manta. ¡Al fin y al cabo, es un anticipo de lo que nos espera!

¿Será nuestro ferry?
     El llegar a Shibushi en vez de a Kagoshima, en principio podría parecer que nos va a retrasar 1 día. Pero, por un lado, nos va a permitir rodar una buena etapa sin demasiado desnivel, para acostumbrarnos a pedalear por las carreteras japonesas; y por otro, podremos pasar cerca de las laderas del Monte de Sakurajima. Quién sabe, quizá podamos contemplar las columnas de humo que de vez en cuando emanan de este volcán, aún activo.

El volcán Sakurajima, al fondo.


     Queda decir que la tercera opción es hacer un viaje de 11 horas en autobús nocturno igualmente desde Osaka hasta Kagoshima (estacion central de Kagoshima). Pero ante la duda de poder llevar las bicicletas (los trenes quedaron descartados por este motivo) y que no pretendemos pasarnos otras 11 horas sentados en un asiento sin libertad de movimientos, desistimos de esta tercera opción. Así que... ¡a marear se ha dicho!